Descubrieron que Carl se llamaba Carl Schlegerberger. A James le costaba cada ves menos decirlo. Venía de una familia alemana que emigro durante la Segunda Guerra
Mundial. Vivía a unas 7 cuadras de Jane.
-¿Si?- preguntó el hombre rubio y alto que abrió la puerta.
-¿Se encuentra Carl? Somos la…
-¿Qué hizo ahora?- interrumpió secamente el hombre.
“Mierda, sus antecedentes” pensó.
-Em, no nada, solo queríamos hablar son él sobre Jane Judge.
El señor Schlegerberger les hechó una mirada cortante y dijo
-Está bien. Pasen.
James Allerson y un agente de la policía pasaron y se sentaron en la sala.
El padre de Carl lo llamó a gritos y este le respondió igual. En un momento entró en la sala y se sentó. Se notaba nervioso. James tomó la palabra mientras el otro apuntaba.
-Carl, ¿estas consiente de lo que sucedió con Jane Judge hace cuatro días?
-Si-respondió fríamente. De tal palo tal astilla.
-Mira niño, no perdamos tiempo-dijo ya cansado el detective, cerciorándose de que sus padres no estuviesen cerca-, ¿sabes algo de Jane Judge?
-No-respondió serenamente Carl-, no se nada de ella hace cuatro días.
El policía vio a James. Se veía que estaba apunto de explotar.
-¿Sabes de alguien que pueda saber algo de ella?-preguntó, tragándose toda su ira.
-No, nadie, no la conocía muy bien.
“¿A no?” pensó.
-Bueno, gracias por su tiempo. Disculpe la molestia.
James se paró y se fue. El policía lo siguió sorprendido.
-¿Por qué no le hizo más preguntas?-preguntó más tarde en el carro el policía.
-Porque así no le iba a saca nada. Tengo otros medios para obtener lo que necesito.
Miércoles 7 de enero
Julie me dio su número. Ella fue quien me lo presentó. Dice que estudia en nuestro colegio, pero nunca lo había visto. Estuve todo el día como loca pensando en si llamarlo o no. Y lo llamé. Y aaayyy¡¡¡¡ Es tan lindo. Es dulce, inteligente, gracioso…y estuvimos hablando por hooras y horas y me invitó a salir el viernes¡¡. No puedo esperar a verlo. Es perfecto. Todo es perfecto.
James se sentía cada ves más ridículo al leer el diario ¿Qué estaba haciendo? Estaba leyendo el diario de una simple adolescente. Aunque hubiese sido asesinada, eso no lo hacia sentir mejor. Pero algo había ahí, podía sentirlo.
-Detective.
Alguien llamó desde la puerta de su oficina.
-Em, ¿si?
-Alguien lo busca. Es sobre la chica.
James se levantó de un saltó de su silla, guardó el libro en un cajón y se fue.
En la recepción había, sentada en un sofá, una chica de unos 17 años, tan simpática como Jane. Necesitaba una novia.
-Buenas noches, yo soy el detective James Allerson-estrecharon las manos- Por favor, ¿me acompañas?
La llevo a su oficina. No le gustaba el cuarto de interrogatorios.
-Dime, ¿cuál es tu nombre?
-Mi…Micaela. Micaela Stewart.
-Y, dime-prendió una grabadora por debajo del escritorio- ¿qué es lo que me querías decir?
Micaela se quedó un momento mirando al vacío.
-Yo…-dijo finalmente- creo saber quien mató a Jane.
James se acomodó en su asiento.
-Bueno, entonces dime, ¿quién?
Micaela levantó la mirada y se quedó pálida al ver por la ventana detrás de James.
-Eh…no…eh-bajó la mirada y calló.
-Por favor, Micaela. Sé que es difícil pero, entiende, lo que tú sepas nos va a ayudar a descubrir al asesino. ¿No quieres que lo atrapemos?
jueves, 30 de julio de 2009
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